Hay una señal a la que muchos conductores no hacen mucho caso hasta que no queda más remedio: los faros del coche que empiezan a verse amarillentos, opacos o con un velo blanquecino que, poco a poco, hace que pierda su claridad. ¡Y mucho cuidado porque este problema no es solo estético! Un faro deteriorado puede reducir el alcance de la luz nocturna entre un 30 y un 40%, cifra que tiene consecuencias directas en la seguridad al volante. En Maxdetail, como tu centro especializado en restauración de faros en Santiago de Compostela, te explicamos con qué frecuencia te debería preocupar este tema y qué hacer al respecto.?
¿Por qué se deterioran los faros con el tiempo?
Los faros modernos están fabricados en policarbonato, un plástico técnico muy resistente, pero con una vulnerabilidad concreta: pierde su capa protectora UV con la exposición solar continuada, provocando el amarillamiento progresivo de la lente. A eso le tenemos que sumar fenómenos como la lluvia ácida, la sal en carretera, el calor generado por las propias bombillas o los microimpactos de grava. Incluso en zonas costeras o con alta insolación, este proceso se acelera de forma notable.
¿Cada cuánto deberías pedirnos una restauración de faros en Santiago?
La respuesta de los especialistas de Maxdetail es (como probablemente ya te imaginabas) que depende de cómo usas el coche y dónde pasa más tiempo aparcado. Como referencia general, recomendamos revisar el estado de los faros cada seis meses e intervenir en cuanto aparezca el primer velo visible. Si el vehículo pasa mucho tiempo expuesto al sol o circula habitualmente por entornos con polvo, sal o barro, esa frecuencia puede ser incluso mayor.
¿Hay diferencias entre una restauración profesional y un pulido casero?
Efectivamente, existen kits de restauración doméstica y soluciones rápidas que ofrecen resultados muy temporales porque no trabajan en profundidad ni aplican una protección UV duradera. En cambio, nuestra restauración profesional de faros en Santiago, gracias al uso del Polímero líquido vaporizado puede mantenerlos en perfecto estado entre dos y cuatro años, gracias a los protectores de rayos UV que incorpora este polímero.
La diferencia está en el proceso de lijado progresivo y en vez del pulido habitual para recuperar la transparencia, se aplica sobre el policarbonato un polímero en forma de vapor que nos da un brillo y transparencia inmediata y al mismo tiempo una protección efectiva en el tiempo.
Hay situaciones en las que restaurar ya no es suficiente
Si la opacidad es muy profunda, hay grietas internas o el faro tiene condensación atrapada en su interior, posiblemente no sea suficiente con restaurarlo. En esos casos, desde Maxdetail te asesoraremos para que decidas entre este procedimiento o directamente un cambio de faros.
Confía en nuestros especialistas en restauración de faros en Santiago de Compostela
¡No te quedes mirando ese velo blanquecino de los faros! Actúa cuanto antes y así conducirás más seguro. Incluso puede que te ahorres una reparación bastante más cara. Si detectas este problema, ya sabes: contacta con nosotros y deja que en Maxdetail pongamos nuestra experiencia a disposición de tu vehículo.